El Norte de mi Sur

Me siento distinto. Ave en alta mar midiendo las distancias del mundo que se vierte en el sur de mi cuerpo.

Acércate. Veremos morir a una estrella en el horizonte de mis manos.

¿Puedes oírlo? Se abre el cielo en canales, en el beso cobalto de un Titán. Es como si Dios se arrojara al vacío de la vida.

Naciste a través de mi, en el beso ilíaco de un planeta errante. En el fulgor de la mañana de Enero.

Navega la pleamar de mi memoria y déjala varada, ha comenzado el viaje.

Mírate. Eres una bestia de ojos compasivos. Una luz abriendo la sombra de los Tiempos. Eres el Norte de mi Sur.

Versos a Asiel, séptima parte.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *